La muerte súbita es un fenómeno que, lamentablemente, sigue cobrándose vidas, tanto de bebés como de adultos. Sin embargo, sobrevuelan muchas dudas con respecto a la naturaleza y causas por las que se producen este tipo de decesos repentinos.
De acuerdo a su definición médica la muerte súbita es “un síndrome clínico que implica la cesación súbita de la mecánica cardíaca“, la cual se confirma con “la ausencia detectable del pulso, falta de respuesta neurológica (pérdida de la conciencia) y apnea o respiración agónica”.
Una de las principales causas de muerte súbita (MS) en los menores de 35 años es la enfermedad cardíaca congénita, mientras que en los mayores, son los trastornos coronarios.
Este fenómeno también se presenta en casos de deportistas de alta competición, de hecho, cada tanto es portada de los diarios. A este respecto se consultó a una especialista en cardiología y en deportes, la doctora Patricia Sangenis, que aseguró que esta patología suele ser subestimada y que en ”el 90 por ciento de los casos se vincula directamente con problemas cardiovasculares prexistentes“, es decir, independientemente de la práctica del deporte en sí mismo.
De acuerdo a cálculos estimativos, los especialistas calculan que por cada 100.000 atletas de ente 12 y 35 años se producen 2 muertes súbitas, comentó Sangenis. Entre los no deportistas este porcentaje es menos, un 0,7 muerte por cada 100.000 personas.
Con respecto a los síntomas o señales de alarma a las cuales se debería prestar atención para concurrir, de forma inmediata, a una consulta médica los expertos destacan tres: mareos, un síncope al realizar esfuerzo físico y experimentar cansancio permanente.
En el caso de los bebés y los más pequeños, la temprana detección de que algo no está bien es mucho más dificultosa, por no decir, inexistente, ya que no hay síntomas que avisen con anticipación.
Existe en la comunidad científica varios desacuerdos con respecto a si este síndrome es o no es un fenómeno causado siempre por los mismos problemas médicos. Por lo general, se estima que la muerte súbita de un bebé es causada por varios factores: entre los cuales se pueden incluir problemas con la estimulación del sueño y una incapacidad para percibir una acumulación de dióxido de carbono en la sangre.
También se hace mención, en algunos textos especializados, que esos bebés tienen algún tipo de anormalidad en algunas zonas del cerebro vinculadas con el control de la respiración, la frecuencia cardíaca y la regulación de la temperatura corporal.
De cualquier modo, lo que sí se sabe es que este fenómeno en bebés se presenta de forma asintomática, y que se da en la mayoría de los casos entre los 2 y 6 meses de vida.
En cuanto a las posibilidades de sobrevida en caso de un episodio de esta naturaleza, la única opción es realizar de forma inmediata, dentro de los primeros cuatro minutos de comenzado el fenomeno, las maniobras de resucitación cardiopulmonar o RCP, aseguró al respecto el doctor argentino Branco Mautner, Jefe del Departamento de Emergencias de la Fundación Favaloro.
Vía Yahoo.com.ar
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