
Por más obvio que pueda sonar, éste es un consejo que, por el bienestar de nuestros ojos, conviene recordar: cada vez que estés frente a la pantalla de tu ordenador, no descuides el pestañeo, tan básico y necesario para mantener lubricados los ojos.
Cuando uno está enfrente al monitor se suele parpadear hasta cinco veces menos que lo normal (la pantalla tiene como un efecto hipnótico), lo cual puede hacer que nuestros ojos se tornen más secos e irritados, y en consecuencia, nuestra vista se canse aún más.
Así que apúntate también este consejo a la hora de estar en la oficina o en tu casa sentado ante tu ordenador: cada 20 minutos, al menos, cierra lentamente tus ojos y vuelve a abrirlos unas diez veces. Estos parpadeos continuos y lentos serán de gran ayuda para que lubriques tus ojos y los sientas un poco mejor, con menos cansancio y tensión.
Añadir un comentario
