
Este tipo de ácidos grasos esenciales se encuentra, sobre todo, en los pescados de agua fría, como el salmón, las sardinas, el atún, aunque también está presente en otros alimentos de origen vegetal como son las semillas de lino, las nueces, o incluso –aunque en menor medida- en la soja.
Recordemos que estos ácidos grasos son un tipo grasas insaturadas “saludables” que deben ser incorporadas al organismo a través de los alimentos, ya que el cuerpo no los elabora de manera natural.
Veamos cinco buenas razones para no olvidarte incluir omega-3 en tu dieta:
-Alivia dolores: Un estudio realizado por
-Combate la obesidad: según se sabe el omega-3 mejora la respuesta del organismo a la insulina, y estimula la secreción de leptina. La leptina es la hormona que ayuda a regular la ingesta de alimentos, así como el peso y el metabolismo.
-Mejora el estado anímico: este es otro beneficio extra, según existe evidencia actúa benignamente sobre el humor y es de gran ayuda para contrarrestar la depresión; la clave está en que estimula la secreción de la serotonina.
-Útil para reducir los cuadros de asma: Según un reciente estudio de
-Mantiene el corazón sano: Este es uno de sus beneficios más conocidos, el omega-3 es beneficioso para disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos elevados, ambos factores relacionados con la salud coronaria. Además, estos ácidos grasos ayudan a reducir la inflamación, lo que también es benéfico para el corazón.
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