
Cada uno elige el mejor momento del día para ejercitar, dependiendo de las preferencias personales, de los tiempos que cada uno maneje y de cómo se organice el día. Si eres de quiénes prefieren hacerlo por las mañanas, muy bien, ahora si te estás cansando y quieres variar o no puedes porque trabajas temprano y te gusta dormir hasta último momento antes de tener que salir para la oficina, no te desanimes y chequea estas buenas razones para ejercitar por las noches.
-Tendrás más tiempo, y más tranquilidad, para dedicarle a tu entrenamiento, ya que no tendrás que estar apurándote porque llegas tarde al trabajo.
-Como ya habrás cenado, tendrás suficiente energía para accionar. Además, no caerás en la tentación de comer de más ni a ingerir snacks justo antes de irte a la cama.
-Si concurres a un gimnasio, por lo general, este es el momento del día que menos gente encuentras –claro, que puede haber excepciones-.
-Te ayudará a deshacerte de las tensiones del día laboral y a “limpiar” tu mente para ir a dormir más relajado.
-La mayoría de las personas están libres a esta hora, así que no tendrás inconveniente en encontrar un compañero de ejercicio –si te gusta estar acompañado-.
Claro que a lo mejor también uno puede estar más cansado, pero no te olvides que ejercitar –aunque te cueste arrancar al principio- luego te da una sensación de bienestar y mayor ánimo. De cualquier modo, como se dijo, todo depende de cada uno…
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