
Los pies hacen mucho por nosotros: nos sirven de apoyo y son nuestros medios de movilización en el día a día, nada más y nada menos. Les propongo hoy hacer nosotros algo por ellos… Un tratamiento “spa” casero para suavizarlos y dejarlos hechos una “seda”, es de fácil preparación y más que agradable para sentirse mejor, no sólo nuestros pies, sino también ¡todo nuestro cuerpo!
¿Qué necesitas?
*1/2 taza de azúcar
*2 cucharadas de tu crema hidratante favorita
*2 tazas de leche
*7 tazas de agua
Preparación y aplicación
1- Antes de comenzar con este tratamiento “spa” prepárate y prepara el ambiente, es decir, destina una silla cómoda para sentarte luego, y expande una toalla grande sobre el suelo para colocar encima de ella el recipiente con la mezcla. Ten a mano también otra toalla para secarte luego, y, si quieres, un libro o revista, o pon música de tu agrado que te ayude a relajarte.
2- En una cacerola grande, entibia la leche y el agua tan caliente como a ti te parezca bien, grato. Mientras toma la temperatura ideal, mezcla el azúcar y la crema hidratante hasta que quede una preparación levemente granulada, pero homogénea.
3- Una vez la leche y el agua estén listos, viértelas en un recipiente lo suficientemente grande como para que quepan tus pies allí. Coloca el recipiente sobre la toalla cuidadosamente, y deja a mano la otra mezcla –la del azúcar y la crema-. En principio introduce y remoja tus pies en la mezcla de agua y leche por unos diez minutos.
4- Luego de este primer paso, retira de allí tus pies, y con tus dedos coloca cucharadas de la mezcla de crema y azúcar sobre cada una de las zonas, de un pie primero, luego harás lo mismo con el otro. Frota hasta que sientas que has hecho una correcta exfoliación. Luego, vuelve a “remojarlos” en el recipiente y, finalmente, enjuágalos bien con agua limpia.
5- Una vez ya tus pies estén limpios de cualquier resto de azúcar, sécalos bien con la otra toalla que habías apartado para ello. Si quieres, puedes colocarte alguna crema o loción hidratante tras este tratamiento, para darles un último “retoque”.
Añadir un comentario
