
Tras una jornada laboral, de presiones, de idas y venidas, de compromisos que cumplir, uno puede sentirse muy cansado físicamente, aunque, casi con seguridad, la “cabeza” siga en su vorágine: más allá del cansancio del cuerpo, la mente no para. Es éste un círculo vicioso: menos relajación física, más pensamiento descontrolado, a su vez, más mente tensa, más tensión física.
Una de las cuestiones básicas para obtener un verdadero y efectivo descanso es el de relajar bien la musculatura y “distender” también la mente.
Con respecto al primer ítem, en el sitio de noticias 20minutos.es salió publicado un artículo que incluye una serie de consejos para una mejor relajación muscular y descanso, elaborado con la ayuda de una fisioterapeuta especializada:
-Antes de acostarse, se recomienda realizar suaves desperezares con los brazos: se pueden hacer tanto sentados como en pie, en este último caso, se pueden estirar, al mismo tiempo, las piernas.
-Tumbarse boca arriba, estirarse y desperezarse de manera suave, tratando de realizar distintas posiciones que sean de utilidad para desentumeces las articulaciones.
-Suavemente, girar la cintura, girando a su vez las piernas hacia un lado y el tronco hacia otro –en diagonal-. Repetir el mismo procedimiento pero inversamente.
-Boca arriba dedicarse a sentir todo el peso del cuerpo, en especial, el del cráneo, y toda la musculatura del rostro.
-Como la cara es una de las zonas en las cuales más se acumulan las tensiones –sobre todo en la frente y en la mandíbula-, un sencillo ejercicio que puede servir para distender esta región es abrir la boca intensamente, aspirar a la vez y auto provocar un bostezo.
-Antes de dormir, es muy relajante hacer respiraciones diafragmáticas –es decir, dirigir el aire hacia la zona del abdomen y dejar que salga libremente-.
Con respecto al segundo, por ahí te interese leer este post anterior.
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