Cada vez más virtudes se asignan a la dieta mediterránea: según un trabajo reciente de
Este estudio publicado en la revista especializada British Medical Journal reafirma las bondades de consumir habitualmente los alimentos típicos de este tipo de dieta como son cantidad y variedad de verduras, frutas, cereales, el pescado y el aceite de oliva, y, por el contrario, limitar la carne, el alcohol y los lácteos.
El trabajo demandó más de cuatro años y se basó en más de 13. 300 graduados universitarios, a quiénes se les preguntó en el inicio sus hábitos alimenticios, y luego se hizo un seguimiento de los mismos. Asimismo, se tomaron en consideración otros factores de riesgo como el ejercicio, su historial médico, si eran o no fumadores y si tenían en sus familias casos de parientes con diabetes.
Tras este análisis global, los investigadores pudieron comprobar que aquellos que con mayor fidelidad habían seguido una dieta mediterránea presentaban un riesgo de desarrollar diabetes mucho menor: hasta un 83 por ciento.
Incluso el equipo médico pudo concluir que muchos de estos participantes que seguían este tipo de régimen, más allá de que al mismo tiempo también presentaban otros signos de riesgo para el padecimiento de diabetes -como una edad avanzada, alto índice de masa corporal, antecedentes familiares o hipertensión- pocos de ellos, efectivamente, la desarrollaron. “Esto sugiere que estos hábitos alimenticios podrían aportar un apoyo sustancial en la prevención“, explicaron los autores.
“Los resultados son sorprendentes y podemos decir que concluyentes, aunque son necesarios más estudios que ratifiquen nuestras conclusiones“, aclaró Miguel Ángel Martínez-González, profesor de Epidemiología en
Según este experto, este trabajo también ha sacado a la luz otros datos preocupantes, como el hecho de que son los más jóvenes quién menos siguen la dieta mediterránea.
“Hay que hacer un esfuerzo grande para promover los hábitos de vida saludables”, apuntó así Martínez-González, quien insistió en que lo fundamental es que la gente sepa lo que come y qué consecuencias tiene su alimentación. “Es necesario contar con etiquetados más claros, que sean legibles y que especifiquen el contenido por ejemplo en grasas trans, que son muy perjudiciales”, añadió.
Vía ElMundo.es
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