
¿El peor lugar para guardar tus zapatos? Aunque muchos lo hagamos: el placard o armario de la habitación. ¿El peor para dejar la cartera? Sobre la barra o mesada de la cocina. ¿El peor para dejar tu cepillo para dientes? El lavatorio del baño.
Esto es así por motivos sencillos: tus zapatos andan contigo de aquí para allá, todo el día, y están en contacto con todo tipo de gérmenes y contaminantes. Cuando llegas a tu casa, y vas a tu habitación, y los guardas en el ropero, no haces más que llevar todos esos gérmenes dentro del mismo. Por esto, se recomienda quitarse los zapatos y dejarlos a la entrada.
Algo similar sucede con las carteras o bolsos: son apoyados en todas partes y las bacterias también se pasan fácilmente de un sitio a otro, seguro que no quieres luego incorporarlas a tu desayuno o cena. Con respecto al cepillo para dientes, también ten cuidado dónde lo dejas. Si los haces en el baño, asegúrate de que sea en algún envase especialmente destinado a tal fin y lejos del… inodoro.
En fin, estos consejos pueden surgen, en realidad, del sentido común, pero es bueno –por nuestro propio bien y el de todos los que viven con nosotros- recordarlos y tenerlos presentes.
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