
Por lo visto, existe todo tipo de investigaciones: de todos los temas, abarcados desde todas las perspectivas y ángulos. Esta es otra de las muchas que salen a la luz cada día que me llamó la atención: un grupo de investigadores de Toronto, Canadá, hizo la prueba de hacer comer a dos grupos de personas de distinta forma, uno de ellos, sentado a la mesa con mantel blanco incluido, y el otro, parado en la barra de la cocina.
Ambos grupos ingirieron el mismo menú, por lo que incorporaron exactamente la misma cantidad de calorías. Los resultados a los que llegaron fueron los siguientes: aquellos que lo habían hecho de pie, comieron hasta un 75 más en la siguiente comida.
No sé si tendrá que ver el hecho de que al comer parado uno, a lo mejor, no toma certera “conciencia” de lo que está haciendo, uno puede tener esa sensación de estar de paso, de estar yéndose. De cualquier modo, el resultado de este estudio es curioso.
Así que la próxima vez que tengas que comer, hazlo como se debe: sentado a la mesa, relajado en lo posible, masticando bien, y, claro, ¡disfrutando de tu comida!
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