
Hay varios desencadenantes de enfermedad cardiaca que ya son conocidos y han sido muy investigados: la obesidad, el sedentarismo, el colesterol elevado, el tabaco, entre otros. Pero también habría que sumar a esta lista un par de factores más a tener en cuenta: el estrés y la ansiedad también podrían minar la salud del corazón, de acuerdo a lo observado en un reciente estudio realizado en los Estados Unidos.
Las reacciones fisiológicas propias del estrés, sobre todo el aumento de la presión arterial, pueden perjudicar la salud coronaria.
Así es como en este estudio se alude al hecho de que cuando se tiene una presión arterial por encima de lo normal, se desencadena una mayor actividad en una zona específica de la corteza cerebral, denominada “corteza cingular”, que es lo que a su vez incide en un aumento de la presión arterial, conformando una especie de “círculo vicioso”. Todo este mecanismo provoca un consecuente perjuicio para el corazón.
De cualquier modo, los trabajos de investigación deberán continuar para poder entablar bien las relaciones existentes entre el estrés, la ansiedad, las emociones y la salud coronaria.
Buscar vivir más relajado, con menos estrés, más distendido y encontrar el equilibrio vital, será la mejor decisión para tener una vida mucho más sana y plena desde cualquier ángulos existencial.
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