
Este año, en el Día Mundial del Cáncer se propondrá una nueva iniciativa mundial “Me encanta vivir sin humo”, con la cual se busca alertar sobre la importancia de proteger a los niños del tabaco.
A este respecto hay datos alarmantes: 700 millones de niños (casi la mitad de la población mundial- respiran con regularidad aire contaminado por el humo del tabaco.
Estos niños son otros exponentes más, absolutamente involuntarios, de “fumadores pasivos”, es decir, aquéllas personas que, al estar compartiendo una habitación o determinado lugar con sujetos fumadores, incorporan a su organismo una mezcla nociva de toxinas y agentes cancerígenos (nicotina, monóxido de carbono y cianuro, entre otros).
Entre los riesgos para la salud –en los niños- que implican estos hábitos de los adultos se encuentran:
*Aumento de las posibilidades de sufrir muerte súbita en bebés.
*Mayor riesgo de bajo peso de nacimiento en los neonatos y, durante la gestación, puede perjudicar el desarrollo pulmonar.
*En jóvenes adultos, puede provocar bronquitis y neumonía.
*También aumento del riesgo de padecer otitis, asma, tos crónica y otras complicaciones respiratorias.
Es por todos estos motivos que
Se busca, en principio, que los padres sepan que:
-Es necesario dejar de fumar dentro del hogar y/o el automóvil
-Se debe enseñar a los niños a mantenerse lejos del humo de los fumadores
-No llevar a los niños a lugares en los cuales se está fumando
-No se debe fumar durante el embarazo.
-Las guarderías o jardín de infantes deben ser libres de humo
-Lo mejor que se puede hacer: enseñar con el ejemplo, no fumar
“Me encanta vivir sin humo” es así la primera iniciativa de
La Campaña presenta una serie de sencillas medidas que los padres pueden compartir con sus hijos con el fin de prevenir la aparición de cáncer en el futuro: desde seguir una dieta equilibrada, compartir la información sobre las vacunas desarrolladas para cánceres hepáticos y cervicales de origen viral, hasta evitar la excesiva exposición al sol.
Vía MedicinaDigital
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