
Según un reciente estudio, hacer ejercicio tiene repercusiones hasta en las células: también ayuda a mantenerse más joven, ya que disminuye los efectos del paso del tiempo y rejuvenece hasta 10 años -en comparación con aquellas personas que tienen estilos de vida más sedentarios-.
Un grupo de científicos del King´s Collage London (Reino Unido), analizó la edad celular de 2.401 pares de gemelos y su relación con el nivel de actividad física que realizaban.
Lo que se hizo, básicamente, fue medir la longitud de los telómeros (fragmentos de ADN repetitivos que se ubican en los extremos de los brazos cromosómicos). Estas partículas se van acortando con la edad en cada división celular.
De esta manera, se pudo constatar que aquellos individuos sedentarios (que ejercitaban menos de 16 minutos por semana) tenían estos fragmentos celulares significativamente más cortos en comparación con aquéllos más deportistas. Los científicos encontraron, tras unos cálculos específicos, que entre ambos grupos resultaba una diferencia “de edad” equivalente a una década.
“Los sujetos inactivos son 10 años más viejos que los que hacen más ejercicio“, se explica en el trabajo publicado en el último número de la revista ‘Archives of Internal Medicine’.
Este efecto, que no se pudo explicar por la presencia de otros factores que favorecen el envejecimiento, como el tabaco o el índice de masa corporal, demostró además ser acumulativo e independiente de la edad. “Al aumentar la actividad también crecía la longitud de los telómeros”, detalló Tim Spector, uno de los científicos participantes de este estudio.
Vía ElMundo.es
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