
Un nuevo estudio respalda la idea de que el desayuno no debe saltearse por nada: también ayuda a los adultos a mantener el peso normal. Es decir, para conseguir mantenerse dentro del peso normal se sugiere comer más en el desayuno y menos durante el resto del día.
Este estudio se realizó en el Instituto de Ciencia Metabólica del Hospital Addenbrooke, en Cambridge, Gran Bretaña. Se analizó a más de 6.700 hombres y mujeres de entre 40 y 75 años, cuyos registros de evolución se tomaron antes y 3,7 años después del inicio de la investigación.
Los datos que se tomaron en cuenta fueron los hábitos de desayuno de los participantes, sus estilos de vida, actividad física y vicios –específicamente, tabaco-.
Si bien con el transcurso del tiempo todas estas personas aumentaron de peso, este incremento fue mucho menor en aquéllos que habían incorporado mayor cantidad de calorías durante el desayuno.
Por ejemplo: las personas que comieron entre el 22 y el 50 por ciento de sus calorías diarias totales en el desayuno subieron 0,79 kilos en el tiempo, mientras que los que consumieron hasta el 11 por ciento de sus calorías diarias totales a la mañana aumentaron hasta 1,23 kilos en el mismo período
En promedio, se pudo constatar que cada 10 por ciento más de calorías consumidas en el desayuno, los participantes aumentaron entre 210 y
El equipo concluyó que incluir una mayor cantidad de las calorías diarias en el desayuno, para ingerir menos durante el resto del día, ayuda a reducir el aumento del peso característico de la mediana edad.
Vía MedlinePlus
Añadir un comentario
