
Cuando uno hace ejercicio, practica algún deporte, entrena o hace gimnasia a un buen ritmo existe lo que se denomina “exceso de consumo de oxígeno post ejercicio” que sí produce un “extra” de consumo de calorías posteriores al entrenamiento, aunque, por lo general, a este desgaste extraordinario se lo suele sobredimensionar.
El proceso podría resumirse así: cuando tú ejercitas, tus células están también, de algún modo, haciéndolo. Una vez que has dejado de hacerlo, las células necesitan restaurar su nivel de funcionamiento normal previo al entrenamiento y, para ello, necesitan oxígeno, lo cual requiere también de algo de energía extra –es decir, calorías-.
Esta restauración celular consume calorías –pero no tantas como puedes haber escuchado-. En realidad, se puede llegar a quemar, como máximo, un 15 por ciento más del total de calorías que se hayan quemado durante el entrenamiento: es decir, si tu organismo consumió 400 calorías, luego requerirá de otras 60 calorías más.
Además, según los fisiólogos este desgaste extra de energía sólo puede llegar a durar unas dos horas posteriores al ejercicio.
Entonces ya sabes, si bien es cierto que se da este fenómeno, no significa que te sacará de encima todas las calorías que incorpores en postres o tentempiés suculentos luego del gimnasio, lo mejor es ejercitar con regularidad y ser moderado en la alimentación –claro, que un postre de vez en cuando no hace mal a nadie =)-.
Añadir un comentario
