
¿Sabías que los higos deshidratados tienen seis veces más energía –esto es, calorías- que los frescos?
De cualquier forma, este mismo proceso de deshidratación concentra más todos su nutrientes, por ello, aunque tengan más azúcar, también contienen más de sus otros nutrientes, como es el potasio, el calcio, hierro y magnesio.
También contienen vitaminas A, B1, B2 y C. Además, aportan proteínas.
Asimismo, tienen importante cantidad de pectina: una fibra soluble que se sabe ayuda a disminuir los niveles de colesterol en sangre, y a su vez, de fibras insolubles, que ayudan a mantener un intestino activo, es decir, previenen el estreñimiento y de otros trastornos digestivos e intestinales. De aquí, su “fama” como laxante.
Entre sus varios empleos, a los higos frescos también se los suele utilizar para aplicaciones externas: el jugo resultante de su hervor se puede aplicar como emoliente para curar heridas y quemaduras.
Añadir un comentario
