
El dolor de espalda sí que es algo molesto y, podría decirse, uno de los males de la época: el trabajo de oficina, las malas posturas, el sedentarismo -decenas de circunstancias- que pueden provocar mayores molestias en la espalda. Sin embargo, hay ciertos puntos que puedes tener en cuenta, para procurar prevenirlos:
-Identifica y corrige tensiones corporales y, sobre todo, malas posturas. También presta atención cuando levantes objetos –especialmente si son pesados- y, si debes inclinarte para recogerlos, flexiona las rodillas y mantén la columna recta. Si lo que tienes que trasportar es muy pesado, mejor será si utilizas algún carrito u otro auxiliar que te permita deslizarlo.
-Moviliza tus músculos más frecuentemente: si no es realizando alguna actividad física en específico, por lo menos practica ejercicios de elongación o más livianos –en lo que a esfuerzo físico se refiere-: yoga, tai chi, pilates, natación, cualquiera de ellos serán de gran utilidad para mantenerte más ágil.
-Incrementa tu fuerza haciendo ejercicios que incluyan todo tu cuerpo, más que nada, los músculos principales del estómago, la espalda, las caderas y la pelvis. Además, ejercitar las piernas puede ser muy beneficioso para ponerse de cuclillas al levantar y llevar objetos sin esforzar de más o lastimar la espalda.
-Haz ejercicios aeróbicos, como caminar, nada, o correr por lo menos 20 minutos tres veces a la semana. Este tipo de ejercitación aumenta tu resistencia muscular y beneficia tu sistema cardiovascular, mejora la circulación sanguínea y ayuda a disminuir el estrés.
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