
Se sabe que cuanto más esmero se ponga en seguir hábitos alimenticios sanos, cuanto más cuidado de la salud y conciencia se tome sobre cómo cuidarla, la expectativa de vida puede ser mayor.
Aquí van algunos puntos a tener en cuenta para conseguir vivir más, y lo que es más importante, mejor:
-Ríete lo más que puedas: Muchos estudios han comprobado que reírse puede ser beneficioso para la salud. Se cree que la risa ayuda a incrementar el flujo sanguíneo (alrededor del orden del 20 %) y que, a la vez, reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardíacas. Asimismo, se la considera de gran ayuda para contrarrestar cuadros infecciosos, de fiebre o para aliviar dolores. Según los especialistas, es conveniente reírse de
-Ajusta el tiempo que duermes: Se cree que no es positivo dormir más de ocho horas por noche. Un estudio encontró que aquellas personas que sólo duermen de
-No descuides tu vida sexual: Se cree que el tener sexo de tres a cuatro veces por semana reduce el riesgo de sufrir un ataque cardiaco. Durante una relación sexual, el ritmo cardíaco de una persona se mantiene, en promedio, trabajando sobre un 70% por encima de lo normal. Además, se sabe que el sexo reduce el estrés, ayuda a sentirse más satisfecho y a descansar mejor.
-Come más ajo: El ajo es un conocido antibiótico natural. Es un poderoso “limpiador” del organismo y su consumo regular promueve un mejor estado de salud. Esto es así porque, entre otros beneficios, normaliza la presión arterial y reduce el colesterol en sangre.
Asimismo, el ajo es útil para combatir infecciones y para subir las defensas. Existe evidencia médica suficiente que sugiere que el ajo también previene contra el cáncer, especialmente el de estómago, esófago, colon y recto.
-Toma té: Los científicos han comprobado que las infusiones de té, tanto del negro como del verde, contribuyen a mejorar la salud y ayudan a prevenir varias enfermedades. Estudios recientes han revelado que los antioxidantes que contiene el té ayudan a inhibir el desarrollo de células cancerígenas, mantiene la salud dental, incrementa la densidad ósea y fortalece el sistema cardiovascular. De acuerdo a una investigación publicada en Circulation (la revista digital de
Añadir un comentario
