
Nada mejor para cuando empieza a hacer fresco que tener una cinta para trotar o correr en casa para no sufrir las inclemencias climáticas: si eres de esos “afortunados” que tienen una y que pueden ejercitar mientras escuchan su música preferida o miran las noticias en la televisión o simplemente te mantienes a salvo no sólo de las inclemencias climáticas sino también del smog de los automóviles, ten presente los siguientes consejos para que tu práctica sea segura y eficiente:
*Asegúrate de tener el calzado adecuado que te proporcione el apoyo y la amortiguación necesarios. Si utilizas el mismo par de zapatillas para correr afuera fíjate bien de que sus suelas no estén demasiado gastadas, para evitar resbalarte o lesiones procura, dentro de lo posible, tener otro par destinado al uso en la cinta (sobre todo si eres de esos corredores muy asiduos).
*Antes de posicionarte en la cinta, chequea que los cordones de tus zapatillas estén bien atados y de forma tal que no queden lazos largos sobresaliendo: ten por seguro que enganchar un cordón en los bordes de la cinta rodante no será para nada divertido.
*Correr un una cinta es muy distinto a correr afuera, incluso a los profesionales o maratonistas puede costarle un tiempo adaptarse al cambio. Si correr en una cinta se siente demasiado distinto o incluso incómodo, tomate el tiempo necesario hasta poder alcanzar tu ritmo normal, es decir, puedes comenzar más despacio e ir incrementando, poco a poco, la velocidad hasta alcanzar el paso que acostumbrabas.
*Siempre haz un calentamiento previo con al menos cinco minutos de caminata o trote liviano para que tu cuerpo se acostumbre al movimiento de la cinta. Luego ve incrementando gradualmente la velocidad hasta alcanzar la deseada.
*Mientras ejercites, asegúrate de mantener tu cuerpo erguido y no te encorves. Mantén siempre los hombros en una misma línea con tus caderas. Esto te ayudará también a prevenir dolor en la parte baja de la espalda.
*Si miras televisión mientras ejercitas fíjate de colocar la pantalla justo enfrente tuyo, así no estarás doblando y forzando tu cuello. Si corres mirando constantemente para un solo lado terminarás con dolor de cuello.
*Escucha tu cuerpo. Si comienzas a experimentar alguna molestia en tus rodillas o en cualquier otra parte del cuerpo, deja de correr, aminora la velocidad y camina. No corras si sientes dolor.
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