
Los aditivos comunes que se añaden a gran cantidad de productos alimenticios pueden conducir a mayores síntomas de hiperactividad en los niños, incluso en aquéllos que aún no tengan diagnosticado este tipo de problemática.
El estudio se realizó tomando como muestras a un grupo de niños de tres años y a otro grupo, de entre ocho y nueve años. En la mayoría de los casos los investigadores británicos encontraron una relación directa entre la cantidad de conservantes y colorantes ingeridos a través de los alimentos y el grado de hiperactividad de estos niños. De este modo, es la primera vez que se logra corroborar científicamente algo que ya se venía sospechando desde hace tiempo.
En el trabajo se apunta, en específico, a varios aditivos que se pueden encontrar en alimentos comunes de reconocidas marcas que son consumidos por todos y, en especial, por jóvenes e infantes. Entre estos agregados se incluyen: E110, E122, E102, E124, E211 (benzoato sódico), E110 y E129, los cuales son utilizados en la elaboración de bebidas gaseosas, chocolates, golosinas y snacks salados, entre otros productos.
Esta investigación, que contó con el aval de
Si bien todavía
Por último,
Vía ElMundo.es
Añadir un comentario
