En el primer capítulo de la trilogía de los abdominales vamos a tratar la alimentación, eso que nos cuesta a todos y que si no se cumple nos causará grandes dolores de cabeza.
Como sabemos, los tres factores más importantes -alimentación, mentalidad y entreno- son esenciales que se cumplan, ya que si falla uno, fallan todos, ¿Comprendes? Los tres son dependientes, aunque no lo parezca… Por eso, es importantísimo prestar mucha atención a los tres.
Este primer capítulo seguramente sea el menos interesante, pues es lo que más se suele odiar a la hora de llevar una vida sana, el privarte de comer ciertas cosas, el tener que controlarse tanto… Un sin fin de problemas que vamos a tratar ahora.
Para poder tener un buen tronco abdominal es esencial comer bien y suficiente para que el cuerpo pueda regenerar las fibras musculares que hemos roto en el entrenamiento, y a su vez, para poder entrenar bien, hay que estar bien mentalizados, motivados y que el cuerpo tenga reservas de energía para poder tirar al máximo. ¿Comprendes ahora? Todo está conectado.
Entonces… ¿Cómo comer? ¡Vaya pregunta! Pero así es… Lo importante es el todo, la cantidad, la calidad, el frecuencia… Un sin fin que a priori parece no tener respuesta. Lo mejor es comenzar por la frecuencia, ¿Verdad?:
Al día hay que comer entre 5 y 6 comidas diarias, con esto no quiero decir que hay que repetir la misma comida 5 veces, sino que hay que distribuir un total de calorías entre comidas. De todas formas, como no nos vamos a pasar la vida con una calculadora en la mano, siempre se puede hacer de manera orientativa.
Lo importante es intentar evitar la acumulación de grasa, e intentar perder la que tengamos, para eso hay que “engañar” al cuerpo. Es decir, el cuerpo, cuando lleva una época de hambruna se pone en reserva y evita perder lo mínimo, y eso no es lo que queremos conseguir, ¿Verdad? Para hacerle creer que no hay peligro, es comer un poco menos de lo que necesitamos, para que así coja libremente un poco de reservas sin preocuparse.
Otra cosa, es saber cuándo hay que cargarse de hidratos de carbonos, de grasas y de proteínas. Los carbohidratos -como ya hemos visto en este blog-, es el macronutriente más energético, por lo que tenemos que intentar tomarlo en el desayuno, antes del entrenamiento, y después de él. ¿Proteínas? En todas las comidas, así de simple. Al ser una unidad reestructuradora, no dará energías al cuerpo, por lo que es idel tomarla en cada comida, casi en su totalidad en las comidas que hay en medio de una carga de carbohidratos (Por ejemplo, media mañana)
¿Las grasas? Únicamente insaturadas -es decir, aceite de oliva o de girasol-, poca cantidad en casi todas las comidas como aliciente es suficiente para cubrir las necesidades y darnos un toque exquisito a nuestros platos.
Como apunte, todos sabemos que la grasa abdominal no se va estimulando la zona, sino todo lo contrario, quemándola con el ejercicio aeróbico y comiendo menos de lo que necesitamos… ¿Quieres saber más? Deja tu comentario y espera para el -muy pronto- segundo capítulo de esta trilogía… ¡Hasta pronto!
1 Comentarios

hola
tengo muchas dudas para todo, ylo que mas quisiera es rebajar la lonjita, tengo una bebé de 2 años y pues ya sabran pues la pansita que no me deja, lo falcida que me quedo y la vdd es que no se que comer estoy llendo aun gym para mujeres pero quiesera saber mas sobre eso que dite seguir como hacer abdominales y asi, la vdd es que me meti por un objetivo y hoy que veo su pagina me gusto mucho a demas es muy interesante saber mas de eso les agardeceria mucho un poco mas de informacion a demas que quiero hacer pompi espero su respusta gracias