Cuando nos proponemos ponernos a dieta, al principio lo vemos todo muy fácil, ¿A que sí? Establecemos nuestras comidas, los alimentos, las bebidas… En fin, algo a priori fácil se convierte normalmente en un suplicio debido a que el mundo no está adaptado a tu régimen, sino al de occidente, en el que predomina la comida basura y poco sana -todo sea dicho-. ¿Qué hacer, entonces?
Bien, no es que haya una solución, ya que no siempre podemos comer en casa y muchas veces hay que alimentar al cuerpo fuera del hogar, y por el consiguiente, poniendo en peligro nuestra dieta. ¿Qué hacer, cuando somos invitados a un restaurante y tras pedir algo de pollo nos viene servido con una impresionante salsa abarrotada de patatas?
Gran dilema, sin duda… Si por ejemplo vamos a un restaurante, podemos ojear determinadamente la carta para así poder decidir lo que vamos a comer, intentando escoger algo que sea lo más sano posible, como una ensalada, tallarines y algo de pollo, sea como sea… Siempre se puede especificar al camarero que no añada esa mugrienta salsa cargada de grasa, ¿No?
Si sales de casa por varias horas y una de tus comidas interpola en ellas, ¡No te preocupes! No hay nada como un buen sandwich de pan integral con pollo, atún o pavo; lo que más te guste, sano, ligero y bueno… No es tan cómodo como pasarse por el Mc Donalds y comprar un McPollo, pero sin duda es más sano… ¿Que no has tenido tiempo de preparar un sandwich? Momento comprometido… ¿Romper la cadena de la dieta dejando de comer o cebándote a comida basura? Ni blanco ni negro:
Si por ejemplo tienes que acudir obligatoriamente a un restaurante de comida rápida como un Burger King, puedes pedir una hamburguesa de pollo y a disfrutar de un pequeño capricho que tampoco es venenoso (O eso creo…)
En esta vida se lleva más la comodidad de comer y no hacer nada, que ser sacrificado y llevar una vida sana, por la que nuestros pasos por el mundo real están comprometidos a chocar con esta cultura occidental, de comer mucha comida -poco sana-, y de hacer poco… Es muy valiente intentar ir contra esta sociedad, muy sacrificado, pero satisfactorio; sin duda alguna.
5 Comentarios

Una idea es almorzar a las 11.00 un bocadillo y después comer otro a las 7.00.
Dos sandwiches mixtos con una ensalada a parte. Nada de patatas fritas.
Entras al trabajo a las 8.30, almuerzas fuerte a las 11.00 y meriendas con hambre a las 19.00. Estoy basandome en un sistema para adultos, no niños.
Come despacio, comer rapido engorda y puedes lesionarte el sistema digestivo.
Previo al almuerzo se debe tomar antes de salir de casa un zumo y un lácteo.